La fotógrafa Adriana Roslin tiene tan sólo 21 años y ya es uno de los nombres propios de nuestro país. Visión, talento y vanguardia son las tres palabras que vienen a nuestra cabeza cuando vemos sus imágenes. La precocidad y la juventud son dos hechos (o virtudes) que, depende de cómo se miren, pueden ser muy buenas o muy malas. Sin embargo, te presentamos una de esas ocasiones en las que la juventud y la precocidad muestran una visión muy avanzada, tanto para su tiempo como para su edad. Hemos hablado con la fotógrafa Adriana Roslin para entender mejor su forma de ver el mundo, real y virtual y, así, conocer más de lleno uno de los futuros grandes nombres de la fotografía patria.

JOHN GRVY

JOHN GRVY

¿De dónde viene el nombre de Adriana Roslin?

Hace años me leí un libro llamado El Chino, una novela policíaca y de suspense del autor sueco Henning Mankell. Esto pasó justo antes de dedicarle más tiempo a mis fotos así que cuando empecé lo primero que pensé después de crearme un blog fue que necesitaría un nombre artístico. La protagonista de esta novela se llamaba Birgitta Roslin; adopté ese nombre como nombre artístico. Con el tiempo la gente no conseguía encontrar mi web con facilidad por lo que decidí adaptarlo al público y lo llamé Adriana Roslin. Desde entonces no he tenido ninguna duda.

¿Cómo empezaste a hacer fotografías? ¿Por qué?

Empecé de casualidad al igual que muchos fotógrafos; te dan una cámara y de repente estás cómoda. Empiezas experimentando y estás aún más cómoda; así sucesivamente. Después de jugar un poco con algunas cámaras ajenas empecé a tener compras propias. En 2013 me compré mi primera cámara profesional y gracias a una profesora particular que me estaba intentando ayudar a recuperar asignaturas de una carrera indeseada, decidí que quería dedicarme a la fotografía.

Tienes una visión muy concreta del mundo de la moda, del arte y de la estética ¿cuáles son tus referencias?

Internet ha sido mi fuente de inspiración durante muchos años. En 2009 me abrí una cuenta en Tumblr a la que titulé Don’t tell your dad en la que publicaba exclusivamente imágenes eróticas o semi de mujeres (http://birgittaroslin.tumblr.com/). Esa fue mi primera referencia; de ahí a mis amigas las fotografiaba medio desnudas pero de manera sutil y así practicaba. Tumblr, para quien no se lo crea, es una de las mayores fuentes de inspiración del planeta; lo bueno que tiene es que no censura absolutamente nada, no como Instagram. Cuando nació Instagram me creé una cuenta nada más ver que existía; me fascinaba usar una aplicación que era exclusivamente para fotos hechas con el móvil. A medida que ha ido evolucionando estos años se ha convertido en el primer portal en el que buscar inspiración. De ahí he conocido fotógrafos como Benjamin Vnuk, Harley Weir, Jamie Hawkesworth, Lena C Emery, Alasdair McLellan, Michal Pudelka, Tim Walker… Todos estos (y muchos más) son más actuales y realmente me queda gente por nombrar pero el problema que tiene Internet es ese,  la fiebre de los 30 segundos. Lo ves, te olvidas. En general la fotografía de moda del siglo 20 es la que más me atrae. Me parece mucho más arriesgada y loca. Otra gran fuente de inspiración para mi es la arquitectura. En algunas entrevistas he hablado de lo geométrico y minimalista y en lo importante que es conseguir una armonía en cada foto y creo que la arquitectura nos puede brindar eso siempre y cuando sepamos interpretarla. Tengo muchas más referencias de color, personas, marcas pero no acabaría nunca.

¿En qué te fijas para hacer una fotografía?

Como he dicho en la pregunta anterior busco que haya una conexión real entre modelo, localización, estilismo, ambiente y cuando hay maquillaje, maquillaje. Busca las rectas, las curvas, cada esquina en la foto que concuerde con el cuerpo del modelo así que podría decir que sobre todo en la localización. Me encanta localizar, es algo complicadísimo pero demasiado emocionante para mí. Cuando paso delante de un sitio que me choca no veo la foto hecha ya, pero sé que tengo que hacerla. Pero algo que mucha gente no tiene en cuenta es que casi lo más importante de una sesión de fotos es la felicidad de todo el equipo pero sobre todo del modelo.

¿Tienes algún tipo de fotografía en especial en la que quieras centrarte?

Moda. Siempre. Elijo moda porque es en el tipo de fotografía en el que alguien se puede explayar al máximo. Cualquier cosa que hagas, la que sea, por muy loca que parezca, si cumples unos 3 requisitos, vale. Y eso es lo importante. Por eso considero que en esta industria hay que arriesgarse al máximo; usar todo tipo de sitios, prendas, modelos de distintos tonos de piel y dejar la zona de confort muy lejos. Pero no es solo moda lo que me atrae. Desde que empecé siempre hice una especie de fotografía semi arquitectónica y me encantaría trabajar con algún arquitecto y fotografiar sus obras. Me he dedicado también a la fotografía de evento que he detestado profundamente pero me ha ayudado mucho. Y por último a los bodegones e interiores que me fascinan también. Pero nada jamás como la moda.

¿Cómo ves la fotografía nacional actual? ¿Crees que hay una escena?

La hay, pero se está llevando al lado equivocado. Considero, con todo el respeto del mundo, que en Madrid nos faltan años luz para llegar al nivel que tienen las grandes capitales de la moda. El problema es que podríamos estar ya ahí pero nos centramos más en el susodicho faranduleo y en quedarnos en esa zona de confort de la que hablaba. Con faranduleo quiero decir contratar a mi colega porque me va a costar menos aunque sea peor que este otro y ahorrarme la de dios. O también no voy a contratar a este/a pive/a porque se enrolló con mi amiga/o y le hizo daño. Eso pasa mucho, eso y más. He vivido en primera persona este tipo de discriminaciones. Pero la que más es la de no voy a llamar a esta piva porque es demasiado joven y no tiene ni idea o vamos a intentar no pagarle porque es muy joven.  Creo que estamos todos muy hartos de eso y estoy SEGURA de que fuera es más de lo mismo pero sé que ahí hay más posibilidades y gente que se arriesga más que la que hay en España (bastante porque no puede) y de hecho mucha gente que aquí no triunfa se que fuera lo petaría. Poco a poco está evolucionando la cosa pero hay otras cosas que nunca cambian y Madrid necesita cambiar.

¿Cuáles son tus fotógrafos favoritos? Tanto nacionales como internacionales.

Todos los que he citado anteriormente son algunos de mis preferidos a nivel internacional. Quizá metería en ese bote a Diana Kunst también. Sean and Seng también me encantan junto con Elina Kechicheva o Julia Noni. Nacionalmente sigo mucho el trabajo de Filip Custic y Kito Muñoz por ejemplo, Darío Vázquez que ahora curra sobre todo en Londres o Pablo Curto (mi mentor). Una chica en particular llamada Azahara Fernández me parece de las mejores que hay en España ahora mismo. José Morraja y Aarón Serrano también me gustan mucho aunque publiquen pocas cosas y Erik Von Frankenberg o Javier Ruiz que hacen analógico. Me dejo muchísimos más…

Las redes sociales son una herramienta que utilizas mucho. ¿Crees que gracias a ellas te has dado más a conocer? ¿Podrías disociarlas de tu trabajo?

Siempre me hacen esta pregunta pero nunca me preguntan si por ejemplo podría disociarme de las redes sociales. Esa es la gran duda. Hoy en día se da por hecho que nuestros portfolios se encuentran en Internet y que toda nuestra vida está ahí dentro. Pero nadie se pregunta qué pasaría (a los artistas) si de repente Internet desapareciese. ¿Quién sería capaz de volver al s.XX a hacer todo en persona? Estamos todos tan cómodos detrás de una pantalla sin que nadie nos moleste mandando emails a la gente… Sí, esa es mi meta, disociar las redes sociales de mi trabajo algún día. Es cierto que gracias a Instagram he obtenido muchísimo trabajos y el 90% de lo que he hecho es gracias a ello (por no decir el 100%) pero creo en los niveles y creo que para mí el siguiente nivel es que la gente vea mi trabajo en revistas o en fanzines próximos que haga y de ahí busquen mi trabajo; que no sea al revés.

LA ZOWI, rapera

LA ZOWI

Has fotografiado a chicas como La Zowi o Miss Nina, ¿Cómo las has conocido? ¿Cómo fue la experiencia?

A Nina la conocí hace casi un año cuando la revista i-D Spain me llamó por primera vez para hacer unos retratos de una artista. La artista era Nina. Fue un día muy emocionante porque todo el equipo era excepcional. Tanto maquillaje como estilismo como actitud casaban perfectamente. A Nina le gustaron las fotos y volvimos a coincidir hace algún mes para la revista Tentaciones de El País. En este mismo artículo tuve que fotografiar a Chanel y a Zowi.  A Nina la fotografié en Madrid, luego viajé a Barcelona por el festival Sónar y aprovechamos todos. Ahí fotografié a Chanel que realmente es una gozada porque es una chica muy humilde y además fotogénica. Y después le tocó a Zowi que vino a nuestro Airbnb con su amiga Carmen. Con Zowi he tenido más trato porque volví a Barcelona hace poco por el concierto de Beyoncé y volvimos a hacer fotos en su casa y en la calle. Zowi es una mujer extremadamente respetuosa, de esas de vive y deja vivir, frase que creo que todo el mundo debería aplicarse. Es una madre responsable y con grandes aspiraciones.

¿Y a quién te ha gustado más fotografiar?

Imen Nabehan. Es una chica de 19 años de madre húngara y padre palestino que nació en Hungría y vino con 13 a España. Lleva solo dos años en Madrid y yo la veía por internet y me preguntaba quién sería esa chica. La descubrió Aarón Serrano, uno de los fotógrafos que he mencionado antes. Después de un tiempo viéndola en las redes conseguí hacerle fotos. Yo creo que muchos fotógrafos sienten lo mismo que sentí yo; una enorme satisfacción. Al ser una chica tan abierta y “loca” era fácil fotografiarla; cuando un/a modelo actúa o se nota que está cómoda/o donde está entonces todo va sobre ruedas. Y es eso lo que sentía con Imen. Además su cara es imposible de sacar mal, imposible. Es de las personas más peculiares que conozco en Madrid dentro de la escena. He tenido la oportunidad de fotografiarla dos veces. Hoy en día no permite ser fotografiada por sus ideales.

¿Y a quién te gustaría fotografiar?

Ahora lo que me interesa es fotografiar a artistas. Lo que más me atrae es, conociendo lo que hace una cantante o un productor o una ilustradora o whatever, intentar sacar lo máximo de su personalidad y su estilo manteniendo siempre el mío. Y eso es algo bastante chungo. Llevo un tiempo queriendo fotografiar a Rosalía, una cantante creo de 23 años de flamenco que es realmente una maravilla.

Imágenes de Adriana Roslin (2)

SISYPHE

¿Crees que todavía se subestima el trabajo de fotógrafo?

Sí y no. Dentro del mundo de la moda el fotógrafo es considerado uno de los niveles más altos dentro de la jerarquía imaginaria que tenemos montada. El fotógrafo crea la imagen final, la edita y hay que fiarse de él porque es su visión. Yo me siento muy respetada por la gente con la que trabajo y lo agradezco muchísimo. Es posible que otros niveles no me respeten tanto al ser superiores pero supongo que al final es lo normal; hay que marcar territorio.  Digo que no porque mucha gente que no conoce nada el sector y que he ido conociendo a lo largo de los años decía cosas como Ay qué mona que hace fotos. O también se reían cuando decía que era fotógrafa de moda. Pero en la vida hay mucho estúpido y tenemos que asumirlo.

Te vas a vivir unos meses a Nueva York ¿cuál es tu plan?

Ante todo sobrevivir durante los únicos tres meses que voy a estar ahí. Por desgracia mi visado no me permite estar más de 90 días de turismo. Mi plan es tener el mismo plan que tuve aquí cuando empecé; conocer a gente, moverme y trabajar. Sabemos todos que la clave de la vida es tener contactos, seas lo bueno o malo que seas. Si tienes contactos puedes llegar a triunfar perfectamente.

Trabajas con Pablo López en Sisyphe. ¿Cuál es tu visión de la moda? ¿Cómo trabajáis en el equipo?

Pablo y yo nos conocimos hace poco más de un año cuando le hice una de sus campañas. En ese momento yo tenía una visión de la moda. Desde entonces hemos trabajado juntos en casi todo y le he seguido haciendo campañas. Ahora tengo otra visión de la moda. Gracias a él he conocido marcas más de street (y no de street) que no conocía en absoluto y he ampliado mi abanico estético incluso más. Estoy contenta. Siempre digo que hay que rodearse de los mejores o simplemente de gente que sepa más que tú y creo que con Pablo me ha pasado eso. Creo que hemos construido una visión conjunta en estos meses y a veces parece que estamos en el cerebro del otro. Es divertido, cansado y emocionante.

Tus planes a corto/largo plazo.

Mi plan es conseguir algo en New York. Con esto me refiero a notar un avance profesional que me motive a volver una y otra vez y si tengo suerte y quiero, quedarme a vivir. Pero lo que más me gusta de mi trabajo es poder usar el dinero de una producción para viajar con el equipo entero a sitios increíbles y poder hacer campañas y editoriales de otro nivel. Por lo tanto mi plan a largo plazo es tener mi base en algún lado pero no dejar de viajar nunca.

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