La nueva promesa, la veterana supermodelo y sus looks desenfadados.

Temíamos que se hubiese acabado esa época, esa década dorada en la que las supermodelos eran auténticos mitos de la sociedad. Naomi Campbell, Claudia Schiffer, Cindy Crawford… nombres que eran sinónimo de éxito, fama y estilo. Pero, desde luego, había un nombre por encima de todos esos, un nombre que, además de todos los valores citados, simbolizaba rebeldía y carisma. Ese nombre era Kate Moss, la gran musa que con su 1,68 m de altura consiguió dominar el mundo de la moda.

Hoy se podría decir que las modelos siguen teniendo un lugar destacado en la escena social (solo hay que ver el interés que suscitan los ángeles de Victoria’s Secret), pero echábamos de menos ese toque de “live fast, die young” que caracterizaba a Kate. Pero, tranquilos, parece que una joven promesa del modelaje viene con intención que quedarse y convertirse en una leyenda a la altura de la veterana: Cara Delevingne.

Porque esta chica de veinte años no es sólo una cara bonita. Con su actitud desenfadada y su permanente sonrisa ha conquistado a diseñadores,  críticos y fashionistas en general . Pero, como ya hemos dicho, no es una modelo convencional: siempre la encontramos en la calle como una chica más, disfrutando de los placeres que le otorga la notoriedad, la juventud y la belleza. La ganadora  del British Fashion Awards a la modelo del año es una apuesta para el futuro de la prensa rosa mundial, una promesa para la moda contemporánea la cual solo el tiempo dirá si entra en el olimpo de las supermodelos.

Jorge Ochagavía BLOG

Comentarios

Comentarios