Leonardo Di Caprio es de esos hombres que, como el buen vino, mejoran con el tiempo. El actor no puede parar de molar, su vida es un constante devenir de proyectos: relaciones con supermodelos, apoyo a causas benéficas y cosas interesantísimas típicas de la vida de un intérprete de su calibre.

Había muchas cosas que no sabía sobre él y por eso decidí consultar a la siempre infalible wikipedia. ¿A que no sabíais que le llamaron Leonardo porque mientras su madre embarazada miraba una pintura de Leonardo Da Vinci en un museo, DiCaprio pateó dentro de su vientre? ¿O que en 2013 donó cerca de 61.000 dólares a una organización que defiende los derechos del colectivo homosexual? O lo mejor de todo, ¿que cobró ni más ni menos que 25 millones de dólares por el papel que interpretó en El Lobo de Wall Street? A estas alturas algunos seguimos riéndonos con esos montajes que circularon por la red que parodiaban el hecho de que el actor no hubiese ganado todavía ningun Óscar.

Créeme que te entiendo. Ahora mismo estás sentado frente a tu televisor leyendo este artículo y pensando en las cosas realmente relevantes que has hecho para mejorar este mundo. Pero no todos somos Di Caprio, ni todos pueden ligarse a Rihanna y, en lugar de pregonarlo a los cuatro vientos, mantener la relación en secreto como si de un asunto de Estado se tratase.

He aquí una de las grandes noticias de este 2015. Al menos para el mundo del espectáculo. Todo empezó con una foto publicada en twitter en la que ambos aparecían en actitud bastante cariñosa durante una fiesta en la mansión Playboy. Testigos que acudieron al evento confirmaron que incluso les vieron besarse. Las alarmas saltaron y tras una ingente campaña de seguimiento por parte de los medios, se ha podido demostrar que el californiano ya no las prefiere tan rubias. Y es que además de verlos juntos en varias ocasiones, el actor organizó una fiesta para el cumpleaños de la de Barbados en su casa y también pasaron algunos días juntos en la playa de St. Barths, por no mencionar que tienen previsto viajar al lugar de origen de la cantante para conocer a su familia.

Dejando de lado el gossiping y centrándonos en su faceta como actor, no cabe duda de que siempre ha tenido las cosas muy claras desde pequeño. A muchos les basta con haber visionado ‘Titanic’ para colocarlo en el pódium de sus referentes cinematográficos; otros, sin embargo, preferimos disfrutar de todas y cada una de sus películas para corroborar que talento le sobra. Ya lo demostraba hace casi veinte años en la que fue una de sus primeras películas: en ‘¿A quién ama Gilbert Grape?’ interpretaba –compartiendo protagonismo con Johnny Deep- a un muchacho con discapacidad mental. Un auténtico drama que te emociona y te hace reír a partes iguales. Su interpretación le valió la nominación al Óscar a mejor actor de reparto en el año 1993.

Volvió a repetir romance con Kate Winslet en ‘Revolutionary Road’, interpretó a un esclavista y terrateniente sin escrúpulos en ‘Django Desencadenado’, a un mochilero en ‘La playa’, e incluso a un contrabandista especializado en la venta de piedras preciosas, en ‘Diamantes de sangre’, por mencionar algunas de sus apariciones estelares.

Pero no contento con ello, el actor está preparando actualmente el que él mismo ha afirmado que es el papel de sus sueños. DiCaprio encarnará al Dr. H.H. Holmes, un psicópata diagnosticado con un trastorno la personalidad múltiple que muchos han calificado como el Hannibal Lecter del siglo XIX. Entre las hazañas del asesino en serie destacaron la construcción de un hotel para atraer a “jóvenes señoritas solteras” que disfrutaban de una noche de lujo con todo tipo de detalles incluyendo cámara de gas, mesa de disección y crematorio; o el asesinato de entre 20 y 200 personas en Chicago, en el contexto de la Feria Mundial de 1893.

Después de todo, yo me pregunto: ¿Quién no quiere ser como Leonardo Di Caprio?

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