Crearon tendencia el verano pasado y se siguen reinventando. No sólo se enganchan en el lóbulo de la oreja sino también en la hélix. Los hay que unen las dos partes con cadenas y abalorios y también los hay de una pieza entera. Pueden llegar a ser bonitos pero también un poco estrafalarios, según el tamaño del pendiente. Ante todo es un complemento diferente.

La idea de este accesorio es usarlo en sólo una oreja y en cuanto a los modelos las opciones son infinitas.

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