El pasado sábado 12 tuvimos la suerte de estar en la segunda edición del Festival Ecolunar, celebrado en el Kafé Antzokia de Bilbao, desde las 10 de la noche hasta bien pasadas la 1 de la madrugada, Cyan, Sezy Zebras y Dinero fueron totalmente incombustibles y no nos dejaron parar en ningún momento.

Los primeros en subirse al escenario fueron Cyan, grupo de pop/rock de Barcelona, con un directo muy intenso, desde el primer momento no nos dejaron parar de bailar, había pasado mucho tiempo desde que visitaron por última vez a sus fans en Bilbao y no defraudaron.

La voz del grupo (Javi Fernández) y su banda son un auténtico derroche de energía, alternando voz y piano se notó que no pararon de disfrutar del concierto en todo momento,  pese a ser el primer grupo y que el ambiente aún estaba bastante frío, en el momento “Te deslizas” la gente enloqueció y nos dejaron ver el verdadero tirón de este quinteto por las tierras del norte.

Sin duda uno de los momentazos de la noche fue el cierre de estos chicos, Sean Marholm, voz de Dinero, se coló en el escenario para regalarnos “Belva” junto con los barceloneses y poner un broche final muy difícil de superar.

Sexy Zebras, y con ellos volvimos a la selva, eran el grupo más esperado por todos los asistentes en el festival, y como era de esperar nos dieron un directo duro, muy rockero y con mucho ruido (del bueno).

Prácticamente todo el concierto transcurrió sin muchas pausas, pero sí que hicieron hincapié cuando tocaron “Fuego”, que es una de las canciones más famosas de los madrileños y el momento cumbre de su actuación.

Creo que por problemas de tiempo se quedaron en el tintero canciones con muchísima fuerza en directo de este hiperactivo grupo, pero nos dejaron temblando con su fuerza y las ganas que tienen estos chicos de demostrarnos toda la correa que les queda.

La gran sorpresa de la noche (quizá porque son los que menos trayectoria tienen) fue sin lugar a dudas Dinero.

Subirse al escenario, tal y como estaba el listón, en el último lugar, parece cosa difícil, pero a mi personalmente me dejaron totalmente impresionada.

Lo que realmente provocó la euforia y el griterío del público presente fue “Duelo de titanes” que no paraban de corear “o tu, o yo, o los dos”, cosa que después, según comentaron los propios protagonistas, no lo habrían cambiado por nada.

Y ahí, dándolo todo, llegó EL MOMENTO de la noche, con “En invierno” hicieron gala del pegadizo estribillo “nunca pares de bailar” y Sean abandonó el escenario para interpretar casi completamente uno de los temas más fuertes de su directo entre el público, locura, subidón y muchas, muchas ganas de más.

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