El mundo de la moda ya no solo se queda reducido a una cara bonita, y es que una industria como esta necesita continuos cambios y sorprender al público con nuevas innovaciones.

Los scouter lo saben, y por eso se lanzan en busca de los rostros y perfiles más peculiares, alejados de los formalismos y el clasicismo preestablecido. ¿Es este el final de los modelos guapos?

En los últimos meses hemos visto como modelos con múltiples ”defectos” arrasan en las pasarelas: ojos separados o bizcos, tallas XXL, manchas en la piel, albinismo, dientes de conejo, facciones andróginas…

Estamos en una era donde reina la singularidad y se ha impuesto una nueva tendencia donde predomina la diferencia y peculiaridad. Las marcas están desechando los antiguos cánones de belleza y esto las agencias lo saben.

De hecho, incluso existen algunas agencias especializadas en este sector, las llamadas agencias ”Citizen”, cuyo “modus operandi” es cazar nuevos talentos a pie de calle para llevarlos directos a desfilar con las firmas más prestigiosas.

Así nació Anti-Agency Models en Londres donde un físico privilegiado, una buena cara y unas proporciones perfectas no son suficientes. Buscan modelos con personalidad, así como con una vida real y explosiva. Son personas demasiado cool para ser modelos convencionales. A su faceta como modelos se le unen otras cualidades como bloggers, diseñadores o cantantes, lo que les hace aún más codiciados.

También es la filosofía con la que trabaja Tomorrow is Another Day (“TIAD”), centrada en el sector masculino, que se ha desbancado de las grandes agencias ofreciendo una representación especial para sus perfiles  ”genéticamente bendecidos”, tal y como ellos les llaman. Grandes diseñadores como Raf Simons, Lanvin o Rick Owens se ha rendido a sus pies y han utilizado a los modelos de TIAD en sus shows, creando una gran aceptación. Sus modelos trabajaban en el Burguer King, patinaban en un skatepark, o simplemente iban a clase como cualquier joven. Muchos de ellos no imaginaban que acabarían trabajando en la industria de la moda, y mucho menos con el éxito que están teniendo.

Los perfiles han cambiado, pero también los castings, y es que lo que se lleva ahora es seleccionar a los modelos gracias a Instagram. Lo hizo Marc Jacobs con su hashtag #castmemarc, y enseguida empezó a proliferar esta nueva manera de selección de modelos. Simplemente subes tus fotos, las taggeas con el hashtag del casting, y quién sabe, quizás aparezcas en portada en la próxima edición de Vogue.

Una nueva manera de entender la moda, lo extraordinario ya no se busca en una realidad a parte, sino que la calle y la cotidianidad de la calle se invoca cada vez con mayor frecuencia.

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