Un año más las pasarelas europeas apuestan por sus ya consolidadas Mens Collections para ir abriendo boca de las novedades que se llevarán la próxima temporada estival.

Un año más Londres vuelve a sorprender poniendo sobre la mesa grandes propuestas fruto de jóvenes talentos. Ansias de renovación, de nuevos aires y de creaciones imposibles. El modernismo llevado al extremo, mezclas y remezclas inspiradas en la cultura urbana, y que siguen la estela del colectivo más teenager de la sociedad.

La extravagancia marca la diferencia, y más cuando incluimos en nuestros outfits prendas o elementos que destacan del resto y que no pegan ni con cola, pero ¡coño, son geniales!, y por qué no ponérnoslos, le das una vuelta de tuerca y se convierte en lo más molón para el próximo verano.

Los diseñadores se hacen eco de las culturas de la calle. Diseños con grandes dosis de futurismo, hip hop y con un halo al Tokio más cosmopolita.

La combinación del oriente más glamuroso con conjuntos deportivos (¡larga vida al chandalismo!) dan un resultado muy chulo, como si la mismísima M.I.A. hubiera estado al mando de las nuevas propuestas.

Grandes ansias por desmarcarse del clasicismo y apostar por una estética cuidada al milímetro. Experimentación de nuevos estilos que unifican diferentes tendencias y culturas, creando una mezcla explosiva para llegar a lo nunca visto y dejarnos con la boca abierta.

Prendas sport, colores planos, superposiciones incoherentes, transparencias y rejillas, combinaciones de tejidos para vestir a hordas de jóvenes sedientos de nuevas ideas (no les basta con ser modernos, buscan dar un paso más).

Está visto que la moda masculina ya no es lo que era, y menos en las London Men Collections.

 

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