¿Qué pasaría si juntásemos en un mismo capítulo a un Adolf Hitler de ciento veintiséis años, a Obama y a un troll al más puro estilo chewaka? ¿Os imagináis el experimento? Pues existe. Su nombre es Man Seeking Woman, una comedia de sketches de lo más loca producida por Fox que acaba de cerrar su primera temporada con un éxito rotundo.

La serie se aleja de cualquier tipo de pretensión para parodiar hasta límites insospechados las complicaciones de las relaciones humanas, todas esas situaciones absurdas que vivimos cuando tenemos pareja, y cuando estamos solteros rezando porque aparezca una persona que cumpla con nuestras expectativas. Sus esperpénticas situaciones tienen como protagonista a Josh Greenberg, un soltero de mediana edad que posee todos los atributos de lo que podría considerarse un loser en la sociedad actual, una antítesis del Barney Stinson de How I met your mother. Trabaja a tiempo parcial cobrando un sueldo ridículo y sus conquistas a veces se convierten en meros pasatiempos que suelen acabar en estrepitosos fracasos.

Pero esta no es la mayor novedad de Man Seeking Woman, porque visto así incluso podríamos encontrar similitudes entre el protagonista de esta serie y aquel Ted Mosby al que vimos sufrir penurias amorosas hasta que por fin logró encontrar a la madre de sus hijos. Si por algo destaca MSW es por la mezcla entre realidad y fantasía con la que trata cada uno de los temas que aparecen en los capítulos, lo que hace que rebose de locura hasta el punto en que algunos lleguen a pensar: “Esta serie es una ida de olla máxima”.

Es precisamente esta su mayor baza. A sus guionistas no les importa demostrar que están locos de remate, y que les encanta jugar con la literalidad. ¿Queremos reflejar el infierno que supone casarse? Pues lo introducimos en la serie. ¿Alguna vez has tenido una novia que siempre está rodeada de pulpos? Pues nada mejor que disfrazar de pulpo a un actor para ejemplificar literalmente la situación. Y así ocurre en muchas otras escenas, de tal forma que recorre muchos de los tópicos concernientes a las relaciones jugando con el surrealismo y el absurdo, desde el típico flechazo hasta el momento en que presentas en familia a tu pareja.

En cierta forma, siempre nos han gustado esas series que tratan las relaciones como si fuesen asuntos de estado –véase Sexo en Nueva York o Girls- pero es que en Man Seeking Woman esto se convierte en su seña de identidad porque sucede continuamente. Y lo hacen maravillosamente.

Podemos enviar un mensaje normal que sea inteligente y gracioso, y podemos obtener la cena del viernes. Pero, ¿a dónde nos llevaría?

El creador de la serie -Simon Rich- es un tipo de lo más peculiar. Una especie de niño prodigio que, con tan solo veinte años, consiguió hacerse un hueco como redactor del show Saturday Night Live. Su talento a estas alturas es innegable: seis libros publicados; según el mismísimo The Guardian, el último de ellos es el libro más divertido del 2014. Man Seeking Woman es la adaptación de su cuarta novela de relatos,The Last Girlfriend on Earth: And Other Love Stories, a la pequeña pantalla. Una selección de varias historias con las que las risas están aseguradas.

Si tú también eres de los que piensan que la belleza está en el interior o de aquellos incapaces de salir una noche sin liarla parda, tienes que verla. Pero sobretodo, si eres fan del humor absurdo, no te la pierdas.

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