Al final no queda nada, simples siluetas sobre la pasarela, el negro: sofisticado, sobrio, oscuro, negro.

David Delfín pone el punto a su trilogía, lo que comenzó con “No One” y “El tiempo de los monstruos”, culminó ayer con “Inferno”.

El olor a incienso anega el ambiente y las velas alumbran el camino por el que comienzan a desfilar hombres con altas dosis de masculinidad enfundados en faldas de tablas, látex y mirada oscura para trasladarnos al más puro infierno salido de la creativa mente del diseñador malagueño.

La ambigüedad se hace eco en la pasarela desdibujando la identidad, y como en una ceremonia de despedida el ritual luto deja paso al alivio.

Nos colamos en uno de los desfiles más esperados de la semana de la moda, para contaros paso a paso todos los preparativos del desfile de David Delfín. Una amplia recopilación de fotos del backstage, front row y desfile, echad un vistazo.

David quería que saliera todo a la perfección, y horas antes del desfile supervisó en persona todos y cada uno de los movimientos de los modelos. Tenía que salir todo milímetrado, no se pueden cometer fallos.

El diseñador eligió para la ocasión un maquillaje de lo más discreto para sus chicos. No sabemos si se inspiró en las hordas de jóvenes que vuelven con el maquillaje corrido tras una larga farra o si se ha confundido con la fecha de Halloween (no se cual de las dos opciones da más miedo). En definitiva, ojos ahumados y pelo engominado al más puro estilo dark.

Es el desfile que acapara todas las miradas. Cualquier famosillo que se precie tiene que lucir modelito por el front row de David. Todos sus amiguísimos no se perdieron la cita: las divinas Bibiana Fernández y Rossy de Palma, la galerísta Topacio Fresh y su marido Israel Cortés, Las Nancys Rubias y por su puesto Alaska y Mario, la it couple por excelencia y como siempre, arrinconados por la prensa rosa. Y en falta echamos a Belén Esteban, quién causo un gran revuelo en al edición anterior (el súper no le permitido disfrutar de tan esperado desfile). Echad un vistazo corazones:

En cuanto al desfile, el negro acapara todas las miradas. Dejó a todo el mundo con la boca abierta como suele ser habitual.

Cortes precisos, patrones sencillos y rectos, kimonos, faldas y camisas pintadas. Como suele hacer, acompañó sus diseños con las peculiares botas Dr. Martens, y sus ya famosos bolsos, en esta ocasión con detalles de lo más estelares.

Muy espectacular, y no es para menos después de la que montó: velas, luces, incienso, música. Todo para presentar una colección no muy larga, masculina (o quizá no tanto) y muuuuy oscura. ¿Qué os parece? Juzgad vosotros mismos.

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