El concepto de lo infinito, la fama y la trascendencia tanto material como espiritual, configuran los pilares de reflexión principales en la obra simbolista de Lina Viktor. Todo un despliegue de teselas, planos y perspectivas que juegan con el blanco y  el negro enmarcados entre grandes profusiones de destellos dorados, dando lugar a una estética vibrante y arrebatadora donde la pintura y fotografía se dan la mano.

Natural de Londres y afincada en Nueva York, Lina Viktor encabeza la lista de creadores de tendencias no solo artísticamente hablando, también en el mundo de la música y la moda su talento es altamente solicitado. Su trabajo es único y reconocible, con un estilo muy particular, la medida aurea es su principal fuente de inspiración, viajando hacia culturas antiguas como Grecia o Persia, para recuperar aquellas iconografías sagradas poniéndolas al servicio del diseño contemporáneo. De atmósfera barroca, sus lienzos desprenden dinamismo y decadencia a partes iguales con un resultado final altamente sugestivo.

Para la creación de sus obras utiliza oro auténtico de 24 quilates con el cual impregna cuidadosamente los lienzos. La utilización de este lujoso material proporciona un ornamento inaudito que nos remonta inevitablemente a la estela dejada por el maestro de las vanguardias Gustav Klimt, virtuoso del mosaico y la decoración barroca pero sin perder un épice de sensibilidad y gusto. Con todo este despliegue de medio, Lina pretende mostrar su particular visión de la realidad y el proceso histórico como perspectiva de su existencia alternativa.

Su formación en producción de cine por el Sarab Lawrence College y fotografía en The School of Visual Arts, dotan a sus trabajos de una gran calidad técnica y variados recursos, así mismo ha estudiado de manera autodidacta historia y sus trabajos dan clara muestra de ello. Su discurso entorno al ideal de belleza y las representaciones de opulencia moderna así como sus consecuencias, se entrelazan con las metopas y triglifos griegos, creando una mitología personal y transgresora. Cada captura pretende representar un retrato real de las monarquías urbanas del siglo XXI.

Comentarios

Comentarios