Tomar un desayuno al más puro estilo familia Adams ya no es solo cosa de ficción. Gracias a Ronit Baranga, tus sueños se pueden hacer realidad. Desde que esta escultora israelí acabase sus estudios de arte, no ha parado de crear piezas para amantes de lo creepy, que oscilan entre lo inquietante y el surrealismo más particular.

Su colección más famosa está compuesta por una serie de creaciones de menaje, desde teteras hasta tazas y platos, en los que entremezcla motivos florales con dedos y bocas humanas, jugando en muchos casos con los volúmenes. Un conjunto antropomórfico puramente perturbador que a su vez sorprende y nos hace pensar en su intención a la hora de fabricar este tipo de utensilios.

“El uso de los dedos y la boca en mi trabajo está lleno de intención y significado. Los dedos y la boca son órganos muy sensuales del cuerpo humano y, por tanto, muy potentes, como elementos separados de ella. La “perfecta” la combinación de estos órganos en platos o tazas, aparecen como uno solo, creando en mi opinión, los nuevos elementos que hacen “sentir” en su entorno”, cuenta la artista.

Asegura además que esa técnica y estilo tan particular permiten dotar de vida a los objetos, los hace conscientes de ellos mismos y de su entorno, y aprovecha también para bromear con la cuestión cuando dice que no le sorprendería que una de sus piezas se dirigiese hacia ella.

Y es que si algo tienen sus creaciones es personalidad propia. En concreto, en sus últimos trabajos se ha centrado en objetos de decoración donde los protagonistas son figuras femeninas y bebés esculpidos en arcilla que despiertan sentimientos contradictorios en el espectador.

 

Lo que está claro es que en el arte todo es posible, incluso que los objetos tomen vida propia. Ronit Baranga lo consigue, haciendo alarde de un dominio perfecto de los materiales y de una originalidad difícil de superar.

Si queréis saber más de su trabajo, podéis encontrar más información y fotografías en su web www.ronitbaranga.com

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