¿Y si los graffitis de nuestras ciudades cobraran vida? ¿Y si los muros se inundaran de colores y formas imposibles en movimiento?

Ahora es posible gracias a Sweatshoppe y la tecnología LED. El proyecto, creado por Bruno Levy y Blake Shaw, ha supuesto una verdadera revolución en el arte callejero. Sus composiciones podrían llamarse performances audiovisuales y su funcionamiento es bastante simple a pesar de parecer imposible. Uno de sus objetivos era cambiar las paredes de las ciudades a través de herramientas electrónicas. Gracias a la tecnología LED, fabricaron un rodillo que pintara vídeos en la pared. Curioso, ¿verdad?

Colgaron su trabajo en internet y supuso una verdadera revolución en Europa. Suelen trabajar a altas horas de la madrugada, para evitar la aglomeración de gente. La intención de Sweatshoppe no es la de sustituir el graffiti tradicional, resulta prácticamente imposible ya que el arte del video painting se vive en directo, en el momento en que está siendo realizado. Cuando las luces se apagan, desaparece todo. La ciudad vuelve al silencio de la madrugada.

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