Nueva casa. Nos mudamos al centro de la Medina, al centro del ruido, del bullicio y de la juerga.

Nada más bajar del taxi, que nos deja ”lo más próximos” al Hotel, varios personajes del lugar nos ofrecen guiarnos hasta la puerta del mismo.

EN MARRUECOS TODO SE PAGA y como estaba claro, nos iban a intentar cobrar por el ”impecable servicio de guía turístico”. Pero como aquí al menda nadie le hace caso, allá fuimos guiados hasta el increíble RIAD ABRACADABRA, donde en la puerta, nuestros voluntariosos guías nos reclamaron 20 euros. Negociando les acabamos dando 2€, Puede parecer una cantidad pésima pero en el contexto en el que nos encontrábamos nos pareció razonable, en primer lugar porque es un servicio que no habíamos solicitado y en segundo lugar porque si lo comparas con los sueldos de allí te quedas perplejo, un camarero en los puestos de la Place cobra en torno a 5€ al día el que más.

Es importante que sepáis que en Marrakech os van a intentar cobrar por todo, no suele ser caro comparado con lo que te pueden cobrar por lo mismo en Europa pero hay que pagar y con bolsillo de estudiante duele. Por ejemplo, cuando cojas un taxi es mejor que pactes el precio (por 30 dirhams, 3 euros aprox. te puedes cruzar la ciudad) antes de subir, porque no suelen encender el taxímetro y como te vean un poco perdido vete preparando los dineros.

Al fin llegamos a nuestro hotel, donde para calmarnos después de tanta discusión nos dieron la bienvenida con unas pastas y Té a la menta. QUÉ FACIL ES HACERNOS FELICES.

Lo mejor de alojarte en RIAD ABRACADABRA es que te despiertas, sales a la calle y estás en pleno zoco. Sin dudar opino que es lo mejor de Marrakech y para disfrutarlo no necesitas gastarte ni un duro, aunque si te lo quieres gastar puedes llenarte la maleta de chorradas, alguna que otra chorrada y más chorradas que en ese momento te parecerán más que necesarias.

Entrarás a un herbolario, te venderán desodorante anti varices con perfume regenerador de piel que además elimina el vello corporal con el que teje una bufanda que hace juego perfectamente con este pintalabios anti-caída, anti-mosquitos y afrodisíaco. Aunque resulte exagerado es así, y lo peor de todo es que son tan buenos vendedores que te convencen de todo ello.

Otro punto muy típico del zoco es que te quieran vender TODO. Y cuando digo todo es porque te estás comprando henna y el dueño de la tienda te quiere vender su tortuga. Estás probando unas olivas y te llevan a la tienda del primo de su abuelo para que veas la piel de cocodrilo nueva que le ha llegado y que tanto necesitas. Eso si, siempre con amabilidad, que los malos humos no venden, siniora, y la prisa mata.

Eso sí, de la siesta no nos libramos, y menos teniendo este patio tan cerca.

Nos hemos quedado pillados de RIAD ABRACADABRA.

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