Se acabó nuestro fin de semana de soul, garage, psicodelia, vespas y estupefacientes. Joder, ¡hay que ver cómo se lo montan estos mods! Toda una tragedia volver a la realidad de la capital.

Hemos sobrevivido (todavía sin saber muy bien cómo) a cuatro días de conciertazos sin parar, entre los que destacamos a Brenda Holloway que estuvo maravillosa, los Night Beats con un directo garagero impecable,  y los grupos nacionales que nos sorprendieron en la guerra de bandas de la tarde del sábado.

Tras los conciertos comenzaba la fiesta en la famosa sala Oasis, un lugar ya característico de la escena Mod. A la entrada, y haciendo honor a esta cultura, se agolpaban decenas de vespas de todos colores. Luces rojas, palmeras, música de los 60’s, decorados estampados de casa de la abuela, vinilos y cerveza en lata, así es la Oasis.  Allí los asistentes se paseaban con sus mejores galas (digno de ver) y dieron muestra de sus dotes de baile hasta que se hizo de día. Eso sí, todo con mucha elegancia, trajes, zapatos, vestidos entallados y mucha laca. Y cómo no, a rebosar de sustancias psicotrópicas, que para algo son mods. Para los que se quedaban con ganas de más, todavía les esperaba el after de la ya mítica Roulotte de Gorka, una caravana colocada en mitad del descampado de enfrente con altavoces gigantes y birras por dossier. Gracias Gorka, eres mi ídolo. Y de ahí a bañarse al mar. Chapeau!

Os dejamos nuestra colección de fotos para que que los que no pudisteis asistir os hagáis una idea y os animéis para la próxima edición – aunque los rumores sean ciertos y la Oasis se convierta en un jodido McAuto. Sin duda, uno de nuestros festivales favoritos.

LOS ESTILISMOS:

LAS VESPAS:

LOS CONCIERTOS Y LA OASIS:

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